viernes, 14 de marzo de 2008

Cuando nos enamoramos

Cuando nos enamoramos ;) queremos tener una misma voz, las mismas ideas, y hasta nos sentimos llevar por otros brazos, vemos el mundo de diferente manera.
Empleamos palabras nuevas para las cuales no estamos preparados, que merecen ser escuchadas.
Resumimos recuerdos y hacemos piruetas intelectuales, mientras solo esperamos vivir, se acaba la prisa, nos dejamos abrazar, como si quisieramos convencernos de que ya no existe la soledad, deseando alcanzar con las manos el cuerpo de todas las dudas.
Aparece la ternura , nos olvidamos de las lágrimas. No nos importa la brevedad de los instantes , lo que nos importa es la comprensión, idealizamos el amor y nuestro mundo se llena de ilusiones, buscando una llave, para que no se escape el presente.
El amor consiste en repetir eternamente el eco de otras palabras oídas... las hacemos nuestras, deteniendo el tiempo! .

LA TAREA DE ESCRIBIR

Escribir es una tarea de júbilo, a veces de dolor, angustia y sosiego.
Cuando se toma ese camino se echan al viento las cartas, esperando ser aceptados, esperando que un alma noble las recoja y aprisione en su pecho.
Se siente necesidad de saber llegarle a alguien sin eliminar un verso, sin quitar una palabra, se busca ser alquimista de las letras y construir un mundo bello, obviando la tristeza, tratando de acallar la congoja del momento.
El riesgo de hacerlo es hermoso, se siente un gozo infinito, y la obra pasa a manos del público convirtiéndose en un acto social, ya no es propiedad del escritor, ahora es de todos.
Como decía Rimbaud..."quisiera llegar a ser poeta para convertirme en vidente, llegar a lo desconocido por el desbarajuste de los sentidos".
Es emocionante sentir un alma que destila calidez,
tanteando entre la ruinas de la vulgaridad existente y sacar con ello lo máximo.
Sintiendo en cada instante que si estuviera la persona amada no haría falta el libro de poemas, rompiendo el frágil velo de la aurora, mirando de nuevo con anhelo el agua, abierta la piel a la mirada, sintiendo que es amor lo que acompaña.
Extender la mano con las letras y sentir que entre nosotros no hay distancia.

lunes, 10 de marzo de 2008

A ti Esperanza

Este día me he dado cuenta que estas conmigo, y que a pesar de la distancia me ayudas sin que te lo pida, siempre me dices que soy importante para ti, y si alguna vez me he sentido triste me haz ayudado...
Gracias a ti he comprendido que solo hoy, es un día especial porque te tengo conmigo sin importar la distancia, sin importar las dificultades, como tu un día lo dijiste lo importante es vivir el presente y saber disfrutarlo al máximo, porque no sabes si vivirás el mañana...
Gracias amiga mía...

Especialmente para aquellos que me han hecho sentir que soy importante...

domingo, 9 de marzo de 2008

EL TIEMPO

Dicen que el tiempo "todo lo cura", yo más bien creo, que lo entretiene envejeciéndole para al final deshacerse de él, por lo que yo saco mis propias conclusiones y digo que:
El tiempo hace nacer y crecer a las plantas para al final terminar secándolas.
El tiempo hace florecer las rosas, las dota de una fragancia única y termina marchitándolas.
El tiempo hace brotar las frutas, las madura, las estropea y al final las seca.
El tiempo es demasiado lento para los que esperan. Demasiado rápido para los que tienen miedo.
Demasiado largo para los afligidos. Demasiado corto para los alegres. Demasiado impreciso para los inquietos.
El tiempo es eterno para los que aman y es la muerte para los que odian.

jueves, 6 de marzo de 2008

TE DIGO ADIOS

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No se si me quisiste… No se si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No se si te amé mucho… No se si te amé poco;
pero si se que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con ésta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

DOCE PASOS FÁCILES HACIA EL ESTRÉS Y LA DESMOTIVACIÓN

¡¡Ahora, tú también puedes conseguir sentirte realmente mal!! ¡¡Es tan fácil!! (Esto por supuesto, es en líneas generales, luego influyen pequeñas cosas como pueden ser, nivel de exigencia de uno mismo, nivel de presión de los demás, modo de decir las cosas de los otros, el foro donde te las dicen, cuantos directores tienes, si es por la mañana o por la tarde , lo mejor es que cada uno lo aplique a su circunstancia).

PASO 1
COMIENZA LA SEMANA CON TERROR

Despierta cada mañana con la sensación de que es lunes.
La idea de tener toda una semana por delante, con todo lo que ello conlleva (briefings, reuniones imprevistas y no programadas, visita de algún alto ejecutivo, etc. etc.) preparará a tu corazón para sufrir un ataque.
No te atormentes demasiado pensando en que ésta es tu peor semana simplemente es un poco peor que la anterior, pero seguro que muchísimo mejor que la que viene.
CONFUSO DICE:
“Evita la depresión del lunes por la mañana: trabaja en turnos de noche.
La depresión del lunes por la mañana también se puede evitar fácilmente trabajando los siete días de la semana”.

PASO 2
VENDE TU ALMA

Ocupa plenamente tus ratos libres.
Si ya tienes un segundo empleo, acepta un tercero.
CONFUSO DICE:
“La salud y la felicidad son el mismo lado de una moneda diferente”.

PASO 3
VETE DE COMPRAS EN HORAS PUNTA

Si tiene algún día libre vete de compras a un hipermercado, y procura hacerlo en horas punta, ello puede ser una buena ayuda para incrementar tu estrés.
Elige un carro de compras con una rueda insegura (no tendrás que buscar mucho).
Así conseguirás cambios súbitos de dirección.
Paga en la caja rápida (menos de diez artículos) y argumenta que no “tienes tiempo para contarlos”.
CONFUSO DICE:
“Una comida rápida precisa de 60 segundos para cocinarla y 60 minutos para comprarla”.

PASO 4
OLVIDA LO QUE ES LA PAZ
Cuida niños.
CONFUSO DICE:
“Los niños son la respuesta a todos tus problemas y el problema a todas tus respuestas”.


PASO 5
FÍJATE EXPECTATIVAS MUY ALTAS
Lucha por la perfección en todo lo que hagas.
La más pequeña imperfección será un fracaso total.
CONFUSO DICE:
“Sólo alcanzarás las estrellas si estás en la nómina de la NASA”.

PASO 6
PREOCUPACIONES SIN FIN

Las cosas que te preocupan probablemente no sucederán.
Por lo tanto, hay cosas más serias por las que preocuparse.
Esfuérzate por conocer las que puedan intensificar tu angustia y tus sentimientos de pánico.
CONFUSO DICE:
“No busques la respuesta hasta que no hayas encontrado el problema”.

PASO 7
SUFRE EN SILENCIO

Obtén el máximo estrés de un problema sufriéndolo en solitario.
Confiarlo a otros reduce tajantemente la presión.
CONFUSO DICE:
“El tiempo es infinito, pero a todas las semanas les faltan 20 horas”.

PASO 8
¡SE IDIOTA! ¡LLEVATE A TODOS LOS NIÑOS!
En un soleado día de verano, llena tu coche de niños (propios, familiares e incluso los de la misma comunidad) y llévatelos a la playa.
Durante el largo y caluroso viaje, mantén la excitación de los pequeños estimulándoles con una pelota y cantando desaforadamente << ¡en la vieja factoría, ia, ia, ho>>!
CONFUSO DICE:
“Si necesitas más estrés ¡¡¡Visita a tus parientes!!! (Cuanto más lejanos mejor).

PASO 9
COMPRATE UN ORDENADOR

Especificaciones mínimas:
Dúo t56oo, 19 WXGA, DVD dual, Memory 4096MB
Wireless 802.11a/b/g +BT, HD360GB y OS WINXP HOME.
CONFUSO DICE:
“Los ordenadores pueden solucionarte los problemas que previamente no tenías”.

PASO 10
ESTRATEGIA DE COMBATE

Con tu pareja hacer una lista con los hábitos negativos e irritantes que tiene el otro.
Luchar juntos para vencerlos.
Semanalmente, marcar en un tablero los resultados para ver quién está haciendo mayores progresos.
CONFUSO DICE:
“Por cada ganador siempre hay un perdedor planeando la siguiente batalla”.


PASO 11
FRENESI DE CAMBIO

Cambia de casa. Cambia de trabajo. Cambia de casa y de trabajo a la vez.
Cambia de pareja. Cambia de casa, de trabajo y de pareja a la vez. Si puedes hacerlo frecuentemente, no lo dudes: hazlo.
CONFUSO DICE:
“La experiencia es la habilidad para reconocer un error cuando lo cometes de
nuevo”.

PASO 12
FIN
No hay fin.
Tus preocupaciones siempre estarán ahí.
CONFUSO DICE:
“Lo único seguro en la vida es que nunca te beneficiarás de tú seguro de vida”.


domingo, 24 de febrero de 2008

EL FINAL

Nadie puede volver atrás para cambiar el principio, pero cualquiera puede empezar a partir de hoy a cambiar el final.
Con esta premura la verdad es que uno tiene que intentar cambiar su final, hacerlo más cómodo y más confortable, pero el verdadero final, ese, no está en nuestra manos el poder cambiarlo.
Como podéis comprobar no es el principio lo que me preocupa, sino el final. Y es que uno sabe donde empieza, pero no dónde ni como acaba, pues es al final donde lugares y terceros irrumpen para perfilar destinos finales. Acostumbrado al pasar de los años y a muchos avatares, se fue uno tejiendo la vida profesional. Y la otra también. Pero jamás se acostumbró ninguna de ellas a la pérdida de familiares y amigos, que fueron jalonando la propia existencia de recuerdos imborrables. Tantos he visto morir, y los que quedan, que -excepto un par de cosas- ya no tomo nada muy en serio, y al hacerlo asumo el humor como estrategia contemplativa de la vida, pues es la misma un entreacto, más o menos longevo, de la obra suprema, bufa y eterna representada por la muerte; a pesar de que nunca tendrá mucha estima y que jamás recibirá aplausos, pues vacía queda la platea en cuanto avisa de su llegada por el foro, vestida como para actuar en dilatado carnaval.
Cuando llegue mi final -y siempre llega- a no ser que la muerte me espere súbita en algún lugar no pactado, querré irme como en sueños, sin espasmos, sin agonía, sin dolor. Más rápido que lento, pues no considero buenas las estancias largas en la vida que, con padecimiento, se termina, ni el daño que inflinge a aquellos cuyo sufrimiento se prolonga innecesariamente. No para mí, ya que lo único que desearé prolongar es el contacto cálido de los recuerdos, de las manos y de las miradas de mi mujer, de mis hijos, de mis nietos, de mis amigos. Esa es la única cadena que extenderá mis recuerdos hasta el último instante y añadirá otro eslabón a sus vidas. Al fin y al cabo solo deseo para ellos la misma dignidad que yo les exigiré para mí en el acto final de la vida, pues considero que así se equivoca la muerte en su fatal envite; cuando llegue, ya no pienso estar, pero cruelmente acertará si vivo la soledad infame del dolor gratuito y la miseria infinita que conlleva.
Sí, querré que alguien capacitado, y previo acuerdo conmigo, o con los míos cumpliendo mi voluntad, me separe de otras categorías diferentes, y que siendo capaz de no transferir actitudes de un grupo a otro, considere que mi tiempo se ha agotado y me ayude a despedirme de mi vida de la forma más humana y digna posible.
Lo que a mí me importa en la realidad de la muerte, es la lectura que hace la inteligencia sensible y no los paternalismos políticos o profesionales que son mezcla de beneficencia y poder. Y que de forma incorrecta, y a través de la dominación, se niegan a aceptar los deseos, opciones y acciones de otras personas y, además se atreve a denunciar, demonizar y escarniar a otros profesionales que cumplen con las últimas voluntades de un ser humano en momentos de sufrimiento terminal. El paternalismo es una especie de dominación, de un poder sobre otras personas, que es la seña de identidad y la característica formal de algunos políticos, que en el empeño de su profesión no han sido capaces de olvidar o relegar el rol sacerdotal, y que de forma equivocada les hace colocarse en el terreno de la autoridad moral, para de ésta forma, decidir que nadie ha alcanzado la mayoría de edad suficiente para decidir sobre sí mismo, relegando y anulando la competencia o la capacidad de los individuos para tomar sus propias decisiones. Este paternalismo duro que intenta imponer limitaciones en la autonomía moral de los individuos es rechazable, sobre todo sí esconden otros intereses más terrenales y privados a costa del miedo generado en la sociedad. Ejemplo directo y preclaro es el Hospital Severo Ochoa de Leganés; paradigma, santo y seña, de las acciones de políticos contrarios a que cualquier médico pueda entender que su acción, en pacientes terminales, debe basarse -sobre todo- en la autonomía del moribundo, en sus voluntades explicitas y no en la beneficencia impuesta sobre el mismo que a todos hace aguantar su dolor. Porque algunos médicos ya no deben ni pueden ni quieren ejercer esa beneficencia de modo paternalista y absoluto. Médicos que -como Luís Montes- nunca han renunciado al criterio moral de beneficencia, sino que lo han entendido como un principio que debe articularse con los propios de las otras partes de la relación médico-paciente. Muchos profesionales sanitarios han aprendido y otros lo harán en un futuro, a no dar la espalda a la autonomía. El 21 de enero de 2008- fecha en que la Audiencia Provincial de Madrid ratificó el sobreseimiento de los cargos impuestos al Doctor Montes- quedará en la memoria de los que queremos morir -cuando toque- con dignidad, gratitud y reconocimiento humano.

martes, 12 de febrero de 2008

SE EMPIEZA A ENVEJECER

Se empieza a envejecer, y no se sabe
por qué se empieza a envejecer:
Es como abrir la mano y encontrarla vacía,
Y no saber, de pronto, que cosa se nos fue.

Se empieza a envejecer, y es como un río
cuya corriente fresca ya no calma la sed;
como andar en otoño sobre las hojas secas,
y pisar la hoja verde que no debió caer.

Se empieza a envejecer, como quien deja
de andar por una calle, sin razón, sin saber;
y es hallar un diamante brillando en el rocío,
y que al recogerlo, se evapore también.

Se empieza a envejecer, y es como un viaje
detenido en la sombra, sin seguir ni volver;
y es cortar una rosa para adornar la mesa
y que el viento deshoje la rosa en el mantel.

Se empieza a envejecer, y es como un niño
que ve como naufragan sus barcos de papel;
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.

Se empieza a envejecer, y es como un libro
que, aún abierto hoja a hoja quedó a medio leer,
o como el anagrama que me quité del pecho
y solo así pude comprobar como se me marcó en la piel.

Se empieza a envejecer, y no se sabe
por qué se empieza a envejecer…

Para Toñi, mi querida y siempre amada esposa.

No envidiéis mi alegría, mi fidelidad ni mi sentimiento;
No envidiéis lo que sueño, no envidiéis mi forma de ser,
pues todo eso no vale ni una gota de llanto.
Pero envidiadme todos el amor de mi mujer…

Ah, sí, envidiad la gloria de esta firme confianza,
cuyo sentir profundo ni en mal ni en bien se altera,
porque yo siento mío lo que su mano alcanza
y en ella es permanentemente mi dicha duradera.

Envidiadme a esta mujer que no envidia mi goce,
compartiendo igualmente mí entusiasmo y hastío.
Nada puede importarle si nadie lo conoce,
porque mi pensamiento es suyo y su silencio es mío.

Envidiadme a esta mujer que me mira de frente,
que es alegre en mi triunfo y es triste en mi fracaso,
porque en ella es espiga lo que en mí es simiente,
y yo le cuento mis cosas, ella me escucha, yo descanso.

No importa si estoy solo, pues siempre esta conmigo,
y mis propias vivencias la van haciendo madura.
Ah, sí, envidiadme todos el amor que aún percibo
y que en el presente y en el futuro siempre perdura.

Todo esto, sólo representa una mínima parte,
de lo que mi corazón siente para poderte decir,
sólo espero tener tiempo suficiente para demostrarte,
que son pocos treinta y siete años de compartir.




.

¡¡ Y JAMÁS LO SABRÁS !!

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor, y al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte… y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos… y jamás lo sabrás.

Quizás pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca… y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos… y jamás lo sabrás

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento,
- el tormento infinito que te debo ocultar -,
te diré sonriente:, “No es nada… Ha sido el viento”.
Me enjugaré la lágrima… ¡ y jamás lo sabrás ¡

TÚ DICES QUE YO HE VIVIDO...

Tú dices que yo he vivido, quizás. Puede ser cierto.
No importa si soy joven o voy camino de la vejez.
Haber vivido, a veces significa haber muerto,
aunque a veces los hombres mueren más de una vez.

La vida es poca cosa. Que más da su medida,
si el que vive más años no siempre vive más;
porque un instante, a veces, llena toda una vida,
y a veces ese instante no se vive jamás.

Tú dices que yo he vivido, quizás. Yo no se nada.
No se lo que me queda del tiempo que se fue.
Y acaso en el misterio de una noche estrellada,
te encogerás de hombros sin preguntarte por qué.

Lo demás llega y pasa: Pobres cosas de un día,
fantasmas de su sueño, formas de mi ilusión;
nada más que hojas secas en mi mano vacía,
nada más que hojas secas en mi corazón.

Sin embargo, no importa. Ya llegará el olvido.
Después de un gran silencio, como un punto final.
Y me sabrá a ceniza lo poco que he vivido,
cuando pasen mil años y todo siga igual.

Cada día se nos mueren muchas ilusiones
algunas irreparables, otras vuelven a renacer,
dame Dios mío fuerza en estas situaciones
para que mi estado de ánimo, no llegue a desfallecer.

viernes, 8 de febrero de 2008

TENEMOS

Edificios más altos, pero templos más pequeños;
autopistas más anchas, pero puntos de vista más estrechos;
gastamos más dinero y tenemos cada vez menos.
Tenemos casas más grandes y familias más pequeñas;
cosas más convenientes pero menos tiempo;
más educación y menos sentido;
más conocimiento y menos juicio;
más expertos y más problemas;
más medicinas y menos bienestar;
tomamos mucho, fumamos mucho,
gastamos sin medida, reimos muy poco,
manejamos muy rápido, nos enfurecemos demasiado rápido,
nos acostamos muy tarde, nos levantamos muy cansados,
casi no leemos, vemos demasiada T.V. y casi nunca rezamos.
Hemos multiplicado nuestras posesiones,
pero reducido nuestros valores,
hablamos demasiado,
amamos muy poco y mentimos casi todo el tiempo,
hemos aprendido a ganarnos la vida,
pero no a disfrutarla,
le hemos sumado años a la vida y no vida a los años.
Hemos ido y vuelto a la Luna,
pero no podemos cruzar la calle para saludar a un vecino,
hemos conquistado el espacio exterior pero no el espacio interior,
hacemos cosas más grandes, pero no mejores,
hemos limpiado el aire, pero no el alma;
hemos dividido el átomo, pero no a nuestros prejuicios,
escribimos mucho, pero aprendemos poco,
planeamos todo, pero no conseguimos casi nada.
Hemos aprendido a hacer las cosas más rápido,
pero no atener más paciencia;
tenemos ganancias más altas, pero moral más baja;
más alimento y menos paz.
Construimos más computadoras para guardar más información,
para producir más copias que nunca, pero nos comunicamos menos;
cada vez tenemos más cantidad y menos calidad.
Esta es la época de la comida rápida y la digestión lenta;
hombres altos de carácter bajo;
profundas ganancias y relaciones superficiales.
Esta es la época de la paz mundial y la guerra domestica;
más tiempo libre y menos diversión;
más tipos de comida y menos nutritivas.
Ahora tenemos ingresos conjuntos y más divorcios,
casas más bellas pero más hogares rotos.
Este es la época de viajes rápidos, pañales desechables,
moralidad en decadencia, pasiones de una noche,
cuerpos con sobrepeso, pastillas que hacen todo,
desde alegrarte, hasta calmarte y matarte.
Esta es la época donde tenemos todo en la exhibición y nada en el inventario.

domingo, 3 de febrero de 2008

FILOMENA, UNA DEPENDIENTE

A Filomena le sobra el saber lo que cuesta un café. Cumplió ochenta años en enero
aunque si se le pregunta dirá una edad distinta en cada ocasión. A malas penas recuerda el nombre de sus hijos y mucho menos el de sus nietos. Padece Alzheimer pero todavía mantiene la mirada limpia como el que no debe nada a la vida. Emigró de su tierra manchega hace un lustro para sacar adelante a sus hijos; el olvidado pueblo ya no daba de comer. Nunca pidió nada y nada se le dio. Una mano delante y otra detrás; lo único que sacó de su origen, y un poco de dinero de la venta de su negocio impróspero, con el que <>, junto a su marido, una nueva vida. Jamás recibió ayuda de los “amos”; de los que veía mandando y de los que mandaban sin ser vistos, ni una ayuda oficial, ni un préstamo a bajo interés, ni ningún interés por parte de gobernantes aunque fuese bajo. Aprendió a leer sola usando una amarillenta cartilla sobre la que mal apuntaba letras con “cachicos” de carbón apagado, terminando por juntarlas y silabear con sentido. Y los números, escasos, como escasos eran los dedos, como escasas las escuelas y prósperos los dueños del terreno donde nació,
Casorio tuvo con buen hombre; su único hombre, porque más hubiese sido pecado, como casi todo en su tiempo. Buen hombre que jamás dejó su papel machista aprendido desde la realidad vivida y compartida. Era así, Y aunque la realidad cambió, el papel continuó siendo el mismo porque ya no había ni tiempo ni ganas, ni nada que aprender. Pero el mozo era bueno y a Filomena, con eso le sobraba, aunque jamás supo si con eso faltaba. Y siguió la vida. Nunca le sobró sueldo, ni vacaciones pagadas por oficialidad ninguna ni con su dinero, porque nunca lo tuvo. Jamás recibió recompensa económica alguna por tener hijos, ni descuentos por caridad o justicia, ni quejas. Solo tuvo responsabilidades. Buena madre, buena esposa y ama de casa, buena abuela, mejor vecina. Cuando alguien le preguntaba ¿Filomena como estás? siempre respondía: <>. Hasta hoy.
Cándida Filomena, lista analfabeta. El mañana ya es hoy pero ya no te acuerdas. Ni tuviste muchos derechos ni algunos tienes todavía y aunque no te sobran tampoco los echas en falta. Saben que estás domada por la vida y la enfermedad y nunca te vas a quejar porque el Alzheimer te impide ver que todavía hay dueños prósperos de tu terreno, solo que ahora no necesitan esconderse para seguir negándote lo que te pertenece. Si alguna vez volvieses de tu involuntario limbo y los contases, te darías cuenta de que te sobran dedos y te faltan muchos derechos. La vida te enseño a no esperar demasiada ayuda. Y hoy que en justicia la mereces, vuelves a equivocarte de terreno.
Filomena cumplió años en enero, curiosamente el mismo día en que la ley de Promoción de la Autonomía personal y Atención a la Dependencia cumplió también su primer año de vigencia. Filomena todavía no tiene acceso a la ayuda que esa ley le concede. Y es que ambas nacieron con impuesta mala suerte; tanto Filomena como la Ley están relacionadas con el territorio donde se vive. Elegir el territorio conlleva entrar en el sorteo de los derechos, incluso en un país moderno y democrático. Porque vivir aquí es no tener derecho a la misma Ley a la que otros ya han accedido en regiones y comunidades que lindan entre sí y con la justicia social. En la Comunidad Valenciana todavía no. No hay prisa entre los que gobiernan sin respeto al presente y futuro a base de excusas que niegan lo perentorio. Filomena nunca sabrá de multimillonarios circuitos urbanos para carreras ni de otros tantos y fáusticos eventos portuarios. Tampoco sabe que sobrevive en un Estado de Derecho que pugna por un nuevo pilar del bienestar, al que ella, de momento, acceso porque le tocó, en suerte vivir en territorio comanche: lleno de políticos haciendo de indios dedicados a desenterrar hachas de guerra e incapaces de fumar ninguna pipa de la paz social porque les va en ello su sueldo y su futuro. Y mucho menos por ella a la que nunca echarán en falta.
Así que Filomena aguanta con la escasa pensión del marido y con la ayuda de sus hijos. De sus hijos con hijos con gastos y en tiempos de vacas flacas y de impuestos y préstamos de interés creciente. Ella sonríe, no sabe que la Ley que le podría aportar un poco de ayuda está tan paralizada como viciada de contenido y forma. Paralizada por falta de arrojo y consenso político de los que gobiernan, cojoneros e incapaces de activar convenios de colaboración que terminen con la espera y permitan aplicarla. Viciada desde su título, porque no solo es de la dependencia sino también de la promoción de la autonomía, algo que apenas se desarrolla en la misma. Porque a las claras está que no incluye más asistencia sanitaria de ningún tipo sino que se apoya en los recursos ya existentes. Está bien relacionar dependencia y discapacidad a problema social, pero ya es raro de cojones y exasperante no considerar para nada el incremento de los recursos sanitarios, que debería ser prioritario, ya que como mínimo el 85% de las dependencias están motivadas por una enfermedad crónica.
La Ley tiene más lagunas que la memoria de Filomena y no muestra ningún camino abierto al respecto. Es más, en ésta Comunidad ya se han cerrado las puertas para nuevas solicitudes a plazas de residencia. Así que al final todo se quedará en un poco de calderilla. Pensarán que con esto a Filomena le sobra, aunque ésta nunca sabrá si le falta, porque si lo pudiese entender no dudaría en <¡mandarlos al pijo!>

jueves, 17 de enero de 2008

EL ASESINO DE LA CATANA

Cualquiera puede encontrárselo en ese impaciente trance verbenero donde se aguarda que el semáforo cambie el ámbar por el verde. También podemos cruzarnos con él en mitad de la calle o ser ese desconocido contiguo de nuestra localidad en el cine. En todo caso es un prójimo, o sea un próximo, pero la verdad es que se diferencia algo de los otros. El juez de Menores ha ejercido con él un tipo de piedad que consiste en aumentar el riesgo del resto de sus compatriotas. Hablo de ese enérgico perturbado conocido como el asesino de la catana.
Cualquiera puede tener un mal momento. El muchacho mató a su padre y a su madre con esa espada japonesa que pincha un pelo en el aire. No satisfecho con esa poda en su árbol genealógico, se cargó a su hermana pequeña. Ahora este chico conflictivo que en la actualidad tiene 24 años, ha sido puesto en libertad y no tiene vigilancia policial.
¿Cómo reprobar el perdón? Todos, o casi todos, menos los que lo otorgan, aspiramos a él. La misericordia está un escalón más alto que la justicia, pero no deja de ser algo inquietante que ese plusmarquista del crimen, ahora que tanto se habla de la familia como institución sagrada, pueda estar suelto después de haberse cargado a la suya.
El chico debe de estar como una cabra, pero las cabras no usan catana. Tiran al monte, pero no tiran a degüello. Los señores jueces le han perdonado ocho meses de internamiento terapéutico, pero eso no hace al caso. Da igual ocho que ochenta.
El problema consiste en no saber si el agresivo majara va a volver a tener un mal momento y va a volver a llevarse por delante a todo el que tenga a su lado. A ver si tenemos suerte y no se le ocurre entrar al mismo bar en que estemos nosotros tomándonos una cerveza. Si no es de su agrado la marca de dicha cerveza, lo mismo vuelve a sacar la catana.

viernes, 28 de diciembre de 2007

POEMA DE MI VIDA JUNTO A TÍ

Mi corazón, un día, tuvo un ansia suprema,
que aún hoy lo embriaga cual lo embriagara ayer:
Quería aprisionar mi alma en un poema,
y que viviera siempre… Y así pudo ser.

Mi corazón, un día, silenció su latido,
y en plena lozanía se sintió envejecer:
Quiso amar un recuerdo más fuerte que el olvido
y vivir suspirando… Y así pudo ser.

Mi corazón, un día, soñó un sueño sonoro,
en un fugaz anhelo de gloria y de poder:
Subió la escalinata de un palacio de oro
y quiso abrir las puertas… Y así pudo ser.

Mi corazón, un día, se convirtió en hoguera,
por vivir plenamente la fiebre del placer:
Ansiaba el goce nuevo de una emoción cualquiera,
un goce para el sólo… Y así pudo ser.

Tu llegaste a mi vida, con tu sonrisa clara,
con tu sonrisa clara, que es un amanecer:
Y ante el sueño más dulce que nunca antes soñara,
quise vivir mi sueño… Y así pudo ser.

Y he de decirte muchas gracias, querida,
sabiendo que ya nunca te voy a perder:
Quisiera retenerte conmigo para toda la vida,
¡Y así puede ser! ¡Y así tiene que ser!

sábado, 22 de diciembre de 2007

A LOS ABUELOS

Un Abuelo es como un árbol
crecido a fuerza de combate y miedos.
A veces es dique ante las tempestades
y en otras... un frutal para alimento.

Un Abuelo es un libro de cuentos
donde el rosario de su vida,
ha dejado páginas en blanco
que luego escribirán sus nietos.

Un Abuelo es un cofre de secretos
más poderoso que el silencio del invierno.
Es una montaña que ha caído
para fertilizar el valle del afecto.

Un Abuelo es la ternura y el beso.
La mano temblorosa, pero firme.
Los ojos cansados, pero ciertos.
Es la paciencia y el amor sincero.

Un Abuelo no espera recibir,
busca entregar lo que aún conserva fresco,
lo que la vida le enseñó llegando a viejo.
Paciencia... Comprensión... Respeto.

domingo, 9 de diciembre de 2007

PAU, MI NIÑO

Tú eres mi niño.
Tú eres mi sol.
Eres mi mundo pequeño,
el que más quiero yo.

Porque tienes inocencia
Como el pájaro y la flor,
ellos vuelan y florecen
en el mágico mundo del amor.

Y vuelan mariposas
y canta el ruiseñor,
y ríen los payasos
con sus ropas de color.

Tú ríes como ellos.
Ríe tu corazón.
Porque tu risa niño…
es la que quiero yo.


Pepe, tu abuelito.


sábado, 8 de diciembre de 2007

NUNCA HE DE SER

Vine de lo que no era,
voy a lo que no he de ser;
si no he de ser lo que no era,
¿qué es lo que ya no he de ser?

Nunca sabré lo que era
antes de llegar a ser;
si ya no he de ser, ¿Quién era?
¿como fui sin nunca ser?

Vine del ayer que no era;
voy a donde no he de ser,
Antes del hoy ¿quién yo era?
¿Cómo fui sin nunca ser?

No entiendo: si ayer no era
y hoy no soy… y no he de ser,
no vine jamás no era;
si no fui… ¡Nunca he de ser!



J. Gómez (no sé si cuando era, o cuando deje de ser)

TODAVÍA

No lo creo todavía,
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y alegrías.

Palpo, escucho y veo
tu rostro, tu paso largo,
tus manos y, sin embargo,
todavía no lo creo.

Tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto.

Nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás volviendo a casa.

Sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

Pero verás y es seguro,
y venís con tu mirada,
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro.

Y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos,
en cambio, sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

Y si beso la osadía
y el misterio de mis labios,
no habrá dudas, ni resabios,
te querré más… Todavía.

J. Gómez

QUERER ES PODER


Podemos cambiar aquellos pequeños aspectos de nuestro carácter que no nos gustan, sólo hay que proponérselo y estar motivados. Es cuestión de empezar a actuar para cambiar pequeñas cosas de nuestra realidad que no nos gustan. Para motivarnos, tenemos que convencernos de que somos capaces y de que podemos si queremos. El hecho de que al principio no sean grandes cosas nos motiva a empezar a actuar.Pensar que podemos, crea una posición emocional que nos motiva a actuar para conseguirlo, y por consiguiente, si actuamos lo conseguimos mucho más a menudo de cuando no hacemos nada. Si, por el contrario, pensamos que no podemos y no hacemos nada para conseguir lo que queremos, acabamos teniendo razón en que no podemos. Desde este punto de vista, por cierto confirmado científicamente, podemos hacernos la pregunta de ¿qué es lo que podemos hacer, ya hoy para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás?Buscamos unas actuaciones sencillas y que no presenten muchas dificultades físicas o emocionales y empezamos a actuar. El simple hecho de empezar a alabar más a menudo a los demás de nuestro entorno y a nosotros mismos, puede ser un buen comienzo. Es solo cuestión de decidir lo que queremos decir y lo decimos.Preguntarnos lo que queremos hacer o lo que tenemos que hacer no es tan eficaz como el preguntarnos ''¿qué es lo que podemos hacer?''. El querer hacer lleva a menudo a ponerse objetivos grandiosos y demasiado difíciles. El preguntarnos sobre lo que tenemos que hacer, de su parte despierta en nosotros el niño interior que no quiere obligaciones y por lo tanto las rechaza. Así que empecemos con buscar lo que podemos hacer ya hoy y llevémoslo a la práctica sin pensarlo demasiado.Poco a poco vamos realizando cambios en nuestra forma de actuar y después de ser que nos van a sorprender. Resulta interesante recordar la frase de Alcohólicos Anónimos: ''Dios, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el coraje de cambiar las que puedo cambiar y la sabiduría de ver la diferencia''.Con respecto a las cosas que no podemos cambiar le añadimos un ''por ahora''. Por ahora no podemos cambiarlas pero si empezamos a buscar y conseguir unos primeros cambios de fácil realización, descubriremos que podemos aprender a cambiar, muchas de las cosas que no podemos cambiar en este momento. Una vez empezamos a realizar cambios y vistos los primeros resultados positivos, el panorama de lo que podemos cambiar se va ampliando hasta cubrir un sinfín de situaciones que en este momento nos pueden parecer imposibles o demasiado difíciles.Incluso los deterioros físicos que antes o después se van notando en nosotros se pueden reducir desde una interpretación positiva de lo que podemos hacer por nuestra parte y desde una labor personal de cuidado físico y emocional.Una psicóloga muy conocida solía decir que el dolor existe pero que el sufrir por él lo hace mucho más difícil de aguantar. Sentirse víctima por ser mayor no nos ayuda a superar esta situación, sino que la agranda y hace que nos sintamos frustrados, resentidos, irritados...Es cuestión de aceptar que podemos desarrollar nuevos programas de relación con nosotros mismos que nos ayuden a modificar los hábitos y las creencias anteriores desde la acción y los resultados. Poco a poco, veremos cómo los límites y los objetivos, a corto, medio y largo plazo, que nos vayamos poniendo, se van superando por etapas y paso a paso.Una técnica interesante para hacerlo es la de visualizar lo que queremos conseguir. Esto nos permite crear en nuestra mente una realidad virtual o imaginada que nos ayuda a enviar a nuestro subconsciente el mensaje de que lo que nos hemos propuesto se está transformando en una realidad.El subconsciente no hace distinciones sutiles entre la realidad y la ficción e interpreta los mensajes que recibe de acuerdo con los referentes automáticos aprendidos en el pasado. Cuando escogemos y utilizamos nuevos referentes de forma repetitiva, generamos unas respuestas emocionales a nuestras acciones distintas y basadas en nuevas percepciones de la realidad.